El primer partido deberá cumplirlo ante el Sevilla este mismo fin de semana, y su castigo le impedirá también jugar el Clásico contra el Barcelona, además de los choques ante el Racing de Santander y el Valencia.
Y todo porque el Comité, dependiente también de la RFEF, entiende que no hubo error alguno del árbitro Díaz de Mera y que, si bien no estaban incluidas las palabras de Vinícius tras su expulsión, sí se extrae del contexto que había habido protestas airadas contra él.
El Real Madrid pretendía reducir esa sanción, conocida pocas horas antes de su duelo de Champions ante la Roma, de cuatro encuentros a uno por la roja del extremo brasileño ante el Villarreal después de tirar del pelo a Saliba.
De este modo, y aunque la entidad blanca parece dispuesta a recurrir ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) para reducir la sanción. En caso de no prosperar, Vinicius no volvería a jugar hasta después del parón internacional, ya en el penúltimo fin de semana de noviembre, contra el Celta.
