Borrón y cuenta nueva. El Barça pasó la página. La goleada recibida en manos del Real Madrid ya es historia. LaLiga le sienta bien al club blaugrana. Los 71 puntos, producto de 23 victorias, 2 empates y 2 derrotas son sinónimo de alegría en la plantilla, que celebró con efusividad la caída merengue por 2-3 ante el Villarreal de Quique Setién.
Ahora el Barça tiene que hacer sus deberes. En casa, el equipo presenta la oportunidad de redimirse ante su afición. El jueves, el Real Madrid desnudó las falencias tácticas culés. La pasividad en la marca, la falta de experiencia y el pésimo manejo de la presión hicieron que los de Xavi cayeran ante su clásico rival, que avanzó hacia la final de la Copa del próximo 6 de mayo.
Los blaugrana, sin embargo, saben que ese no era el objetivo de la campaña. Laporta fue enfático y afirmó a lo largo de la campaña que el Barcelona necesita ganar LaLiga para recordar viejas glorias. De momento, el camino hacia el título se allana. El Madrid está muy lejos. Tanto así que este lunes el cuadro culé podría situarse a 15 puntos de distancia si vence al Girona -11º- en la jornada 28 de LaLiga.
El Girona es un equipo peligroso que sobresale por ejercer una presión asfixiante. El juego directo hace de la delantera rojiblanca un arma letal. Además, la plantilla es efectiva cuando maneja las acciones a balón parado. El Barça tendrá que concentrarse en defensa para evitar sorpresas. Aun quedan 12 jornadas y, matemáticamente, el Real Madrid toda vía maneja alterantivas para remontar.
Entre más pronto el Barça decante LaLiga, mejor. Con la Champions y la Copa del Rey por delante, Carlo Ancelotti rotará en Liga. Así como lo hizo el pasado sábado contra el Villarreal. Xavi, por su parte, saldrá con el 11 de lujo culé. El entrenador de Terrasa no quiere sorpresas y pondrá toda la carne en el asador pensando en sumar de a tres.
Las sensaciones no son buenas
La titular del Barça estará marcada por un elemento que afectó el sistema culé en el último tramo de la campaña: las lesiones. Ousmane Dembélé y Pedri seguirán de baja. Así lo confirmó Xavi en la rueda de prensa previa al encuentro contra el Girona. El cuerpo médico considera que es pronto para hablar del regreso de los atacantes. La entidad blaugrana prefiere no arriesgarlos en este fragmento final de LaLiga.
“Porque las sensaciones no son buenas, esto va de sensaciones y ellos tenían ilusión para participar pero no queremos correr ningún riesgo. Sus sensaciones macarán su regreso”, dijo Xavi.
Sin Dembélé ni Pedri, la apuesta de Xavi es clara: Ansu Fati será el encargado de ocupar un espacio en la banda. Raphinha (26), de gran rendimiento desde el regreso del Mundial, posiblemente llevará el ritmo en la otra. Lewandowski (35), que no cumplió las expectativas en el Clásico, pretende extender su hegemonía goleadora y completar el tridente ofensivo.
