Centro de datos del Inglaterra-Argentina
Los Three Lions buscaban disputar su primera final de Mundial en 60 años, mientras que la Albiceleste aspiraba a llegar a su segunda consecutiva.
Messi y Kane soñaban con llevar a su país a la final
Con 39 años, Lionel Messi ha guiado a su selección hasta semifinales con ocho goles, la misma cifra que Kylian Mbappé en la lucha por la Bota de Oro.
Por parte de Inglaterra, Harry Kane y Jude Bellingham, ambos con seis goles, habían sido determinantes para que el equipo superara auténticas batallas, especialmente ante México en el estadio Azteca.

Con las injusticias aún presentes por la 'Mano de Dios' y las polémicas de David Beckham, los aficionados que cruzaron el Atlántico esperaban una especie de revancha ante una Argentina que no había mostrado su mejor versión en el torneo, pero que aun así había ganado sus seis partidos, marcando 17 goles.
Uno más ante Inglaterra, y habrían igualado su mayor registro goleador en un solo Mundial, logrado en 1930.
Inicio físico por parte de ambos equipos
Argentina había encajado seis goles en ese periodo, los mismos que una Inglaterra que sumó cinco victorias y un empate en sus últimos seis partidos, con 13 goles a favor.
Todo estaba preparado.
Kane, que disputaba su partido número 121 con Inglaterra, y Messi, que alcanzaba su aparición número 33 en un Mundial, lideraron a sus equipos en medio de un ambiente ensordecedor.
Era de esperar un inicio físico por parte de ambos conjuntos, buscando imponer su autoridad y marcar el ritmo desde el principio.
Quedó claro que Inglaterra había recibido instrucciones de Thomas Tuchel para presionar en cada oportunidad, con Anthony Gordon cerrando a Emiliano Martínez en tres ocasiones en los primeros cuatro minutos.
Tras 10 minutos de juego, seis futbolistas ingleses mantenían un 100% de acierto en el pase, mientras los de Tuchel movían el balón con confianza.
Juego interrumpido
Jordan Pickford solo había tocado el balón cinco veces, igual que Lionel Messi, que hasta ese momento estuvo completamente aislado.
Como espectáculo, el partido dejó mucho que desear al inicio, con falta tras falta que obligaba al árbitro a interrumpir el juego constantemente. Para ilustrar la situación, en la pausa de hidratación del 24' ya se habían señalado 11 faltas.

Ningún jugador de ambos equipos había tocado el balón en el área rival, lo que decía mucho del desarrollo, al igual que los cuatro duelos ganados de seis intentados por Elliot Anderson y los dos de cuatro de Leandro Paredes.
Las tres entradas intentadas por Paredes reflejaban el empuje de Inglaterra en algunos tramos, con Djed Spence intentando tres regates para sumarse al ataque.
Ambas entradas iniciales de Spence fueron exitosas, al igual que dos de sus tres duelos individuales, en una actuación que se estaba convirtiendo en todo un despliegue personal.
Spence y Gordon generan peligro
Tanto Gordon como el defensa siguieron generando problemas por la banda derecha de Argentina, aunque a medida que avanzaba la primera parte, la influencia de Messi empezó a incomodar al centro del campo inglés.
Ninguno de los dos equipos había realizado un solo disparo en la primera media hora, a pesar de sus intentos; era la primera vez que ocurría desde 1966. Sin embargo, Enzo Fernández estuvo cerca con un potente disparo lejano.

Un tramo de dominio de la Albiceleste puso a los Three Lions contra las cuerdas y parecía que podía darles frutos, pero lo importante para Inglaterra era que Argentina seguía sin disparar a puerta.
Morgan Rogers, que fue titular en lugar de Noni Madueke y Bukayo Saka, solo había intentado cinco pases antes del descanso, lo que hacía pensar que Tuchel quizá se había equivocado en la elección.
Stones y Guéhi, imperiales
En términos colectivos, la posesión favorecía a los argentinos al descanso, pero individualmente, los jugadores ingleses mantenían el tipo.
La pareja de centrales formada por John Stones y Marc Guehi había completado 63 pases entre ambos en los primeros 45 minutos, todos ellos con éxito.

Junto al despliegue de Anderson en el centro del campo (12 duelos antes del descanso, el que más de ambos equipos), estaban logrando que los vigentes campeones no tuvieran el control absoluto.
Los dos disparos consecutivos de Julián Álvarez nada más empezar la segunda parte, tras un balón largo de Lautaro Martínez que Djed Spence no logró despejar, pusieron en alerta a Inglaterra, aunque la capacidad de los Three Lions para reaccionar casi de inmediato fue digna de elogio.
Rogers asiste a Gordon en el primer gol
Jude Bellingham había pasado algo desapercibido para lo que acostumbra, pero sus dos recuperaciones, la mitad de sus 10 duelos y cuatro faltas cometidas mostraban que seguía influyendo en el juego.
Un contragolpe en el minuto 55 permitió a Rogers firmar su primera gran acción con un centro preciso a Gordon, que apareció en el segundo palo y marcó el primer gol con el primer disparo a puerta de Inglaterra.
Ese gol les dio impulso y confianza, pero solo sirvió para encender aún más a Argentina, que respondió de inmediato y necesitó una 'entrada del torneo' de Spence sobre Giuliano para evitar el empate instantáneo.
Al llegar a la hora de partido, el 43,8 % del juego se desarrollaba en el último tercio defensivo de Inglaterra, pero con una defensa de cinco muy cerrada, Argentina no lograba romper el muro.
Nico González cambia el enfoque de Argentina
Los de Tuchel se habían adelantado y ofrecían una auténtica lección defensiva.
Eso cambió cuando Nico González sustituyó a Leandro Paredes. Ya había forzado un par de córneres antes de que su potente remate de cabeza fuera desviado magistralmente por Pickford, en su primera gran intervención.
Un triple cambio de Argentina tras la segunda pausa de hidratación les permitió adueñarse de la posesión, e Inglaterra volvió a salvarse cuando un cabezazo de Alexis Mac Allister se estrelló en el palo.
El remate de cabeza de Nico en el segundo palo tampoco entró, mientras el 84% de posesión argentina empezaba a poner nerviosos a los británico
Enzo firma el empate
Las 26 despejes y la incapacidad para salir tras el gol de Gordon llevaron a Tuchel a actuar con decisión, dando entrada a Dan Burn y Nico O'Reilly por Declan Rice y el lesionado Reece James.
Ni siquiera el 5-4-1 fue suficiente para evitar que Enzo Fernández firmara un golazo a cinco minutos del final, haciendo valer la presión argentina.
Con nueve minutos de añadido y seis defensores sobre el césped, Inglaterra lo tenía muy complicado. Tras otro disparo al palo de Mac Allister, Messi dio otra asistencia, esta vez para que Lautaro pusiera a Argentina por delante.
Era un premio merecido tras una reacción espectacular al verse por detrás, y ahora el equipo estaba liderado por Messi, que sumó ocho regates exitosos de 11 intentos y ganó 10 duelos de 17, cifras muy superiores al resto.
Demasiado tarde para la Inglaterra de Tuchel
Los primeros minutos de Ivan Toney en el torneo llegaron tras el segundo gol argentino, mientras Inglaterra lo intentaba todo en los últimos minutos del descuento.
Con Dan Burn actuando incluso como delantero, los de Tuchel tuvieron que arriesgar, pero finalmente pagaron las sustituciones realizadas antes para proteger la ventaja.
Tan cerca, y a la vez tan lejos para los Three Lions...
Sigue la final del Mundial con Flashscore.
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Mundial 2026
La Copa del Mundo de 2026 se está celebrando desde el 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México. El torneo, que reunía a 48 selecciones nacionales, ya está en su recta final. España jugará la final.
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