El presidente de la federación iraní duda de la participación de su país en el Mundial

El Mundial comenzará en junio próximo.
El Mundial comenzará en junio próximo.JAKUB PORZYCKI / NURPHOTO / NURPHOTO VIA AFP

El presidente de la Federación iraní de fútbol, Mehdi Taj, ha vuelto a cuestionar la presencia de su país en el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, tras el asilo concedido por Australia a cinco jugadoras de la selección femenina.

"El presidente estadounidense ha publicado dos tuits pidiendo que se conceda asilo político a nuestras jugadoras (...) y que, si Australia no lo hacía, él lo haría por su cuenta. Ha causado 160 mártires matando a nuestras chicas en Minab y ahora toma a nuestras hijas como rehenes. ¿Cómo se puede ser optimista en estas condiciones respecto al Mundial en Estados Unidos?", ha declarado el dirigente de la Federación iraní en una entrevista para la televisión nacional.

"Si el Mundial se celebra en estas circunstancias, ¿qué persona sensata enviaría a su selección nacional a un lugar así?", ha añadido, mientras que Irán debe disputar sus tres partidos de la primera fase del Mundial en Estados Unidos, dos en Los Ángeles y uno en Seattle, dentro de un grupo junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

Australia ha concedido asilo a cinco jugadoras del equipo femenino iraní, consideradas "traidoras" en su país tras negarse a cantar el himno nacional antes de un partido de la Copa de Asia, en un contexto de guerra en Oriente Medio desde el inicio de la intervención estadounidense-israelí en Irán, el 28 de febrero, que provocó la muerte del antiguo líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.

La decisión se tomó por temor a que fueran perseguidas si regresaban, según ha anunciado este martes el ministro del Interior, Tony Burke.

Las deportistas permanecieron en silencio mientras sonaba el himno iraní antes de su primer partido de la Copa de Asia contra Corea del Sur, dos días después del inicio del conflicto. Posteriormente, sí lo cantaron en los siguientes encuentros.

Esta actitud fue vista como un acto de rebeldía y un presentador de la televisión estatal las calificó de "traidoras en tiempos de guerra" y de representar el "máximo deshonor". Muchas personas pidieron entonces a Australia que garantizara su seguridad, entre ellas el presidente estadounidense Donald Trump.

Los australianos "ya están atendiendo a cinco de ellas y el resto seguirá. Sin embargo, algunas sienten que deben regresar (a Irán) porque temen por la seguridad de sus familias", declaró Trump el lunes tras conversar con el primer ministro australiano.

Taj ya había expresado la semana pasada serias dudas sobre la participación de Irán en el Mundial, apenas unas horas después del inicio del ataque estadounidense-israelí.

"Lo único seguro en este momento es que, con este ataque y esta crueldad, no se puede mirar el Mundial con esperanza", explicó, aunque aclaró que la decisión final la tomarán las "autoridades deportivas" del país.