Pregunta: Lukas, gracias por su tiempo. ¿Qué se siente al representar a su país en el Mundial?
Respuesta: Sí. En primer lugar, gracias. Siempre ha sido especial para mí. No me ha importado si era un partido del Mundial o un amistoso, siempre fue un gran placer jugar con Alemania y, ya sabes, de niño sueñas con jugar quizás en la Bundesliga. Entonces empiezas a jugar con tu club, y luego te conviertes en jugador de la selección nacional, y continúas así durante más de 10 años. Es algo increíble.
Y como digo, siempre fue un placer jugar con mi país... Si lo piensas bien, sólo 23 jugadores pueden ser convocados para un gran torneo. Yo siempre pude formar parte de eso, y fue un auténtico placer.
Siempre di todo lo que tenía en el campo, y sobre todo fuera del campo, porque representas a tu país cuando estás en el vestuario, cuando estás en el autobús, cuando estás en el hotel y todo eso. Y todo el mundo nos reconoce como selección nacional, siempre fue importante para mí y para nosotros comportarnos con un gran respeto hacia todos ellos. Y, por eso, insisto siempre fue un placer jugar con la camiseta de Alemania.
P: En el Mundial de 2006, usted ganó el premio al Mejor Jugador Joven. ¿Qué significó ese reconocimiento para usted, y qué consejo puede dar a los jugadores de menor edad?
R: Por supuesto, gané ese trofeo, pero para mí el fútbol es algo más que recoger premios. Especialmente, el Mundial de 2006 fue algo increíble, fue el mejor torneo para mí. Durante todo el campeoanto, Alemania tuvo estadios nuevos. El ambiente era espectacular. Teníamos casi todos los días sol, 30 grados.
En 2004, nos quedamos fuera en la fase de grupos de la Eurocopa. Nadie creía en nosotros. Cambiamos de entrenador. Llegaron jugadores nuevos, jóvenes. Y creo que con el Mundial de 2006 empezó la nueva generación. Y con ese tercer puesto, empezamos un viaje. Comenzamos algo increíble, y yo formé parte de ello durante 10 años.
Y, de nuevo, para mí el fútbol no es sólo un título, un gol o mi primer partido como internacional. Para mí, todo esto está bien, pero nunca olvidaré toda mi trayectoria con la selección. Tengo 130 internacionalidades con Alemania y eso es algo que nadie me puede quitar. Por eso, no me gusta hablar sólo de momentos especiales, como un trofeo, un partido, unos cuartos de final, o el penalti en 2006 contra Argentina. Eso forma parte del deporte... pero creo que el fútbol es algo más que 90 minutos.
P: Pero hubo un partido extraordinario contra Brasil, ese 1-7 en las semifinales del Mundial 2014. ¿Cómo lo recuerda? Debió de ser uno de los partidos más extraños que jugó, ¿verdad?
R: Sí. Sucedió una vez y quizás nunca más se vaya a repetir. Pero si hubiéramos perdido la final, ahora nadie hablaría de ese partido. Así que, en un Mundial es importante tener un objetivo, y nosotros teníamos el de quedarnos hasta el final. Para mí, no importa si ganas 1-0, si te clasificas después de la tanda de penaltis o lo haces ganando 1-7 como así ocurrió. Todavía tienes una final por delante y eso es fundamental.
Pero, por supuesto, por todo lo que ocurrió después del partido, y especialmente después del torneo, creo que este partido fue extraordinario. Todo el mundo lo recuerda, y la gente seguirá hablando de él dentro de 50 años. Fue un gran partido. Incluso en el país donde se celebró el Mundial, en Brasil, haberles derrotado nos dio un aura diferente.
Pero, de nuevo insisto en que fue una semifinal donde teníamos que ganar. A veces, en este tipo de torneos, influye la suerte, una acción diferencial o que pasen cosas diferentes... pero nosotros respondimos de una manera fantástica. Y sí, ganamos 1-7, y pasamos a la final.
P: Fue increíble. Cuando observa a la selección alemana, ¿cuál cree que es el factor principal para afrontar el Mundial?
R: Siempre tenemos ese espíritu de equipo, desde que estoy en la selección. Por supuesto, siempre hemos tenido grandes jugadores, pero también más de una o dos estrellas. Siempre queremos que la estrella sea el equipo. Teníamos un gran ambiente, un gran cuerpo técnico.... un gran conductor de autobús, fisios, y todo el mundo. Todo el personal siempre formó parte del equipo. Y creo que, desde que estaba en la selección, esto es lo que nos daba algo más.
Algunos otros países tienen este jugador diferencial, que cuando tiene un buen día, decice el partido. Pero nosotros teníamos un portero, buenos defensas, buenos centrocampistas y buenos delanteros. Nuestra estrella era el bloque. Y a partir de ahí, desde 2006, recuerdo mi trayectoria, siempre que había un gran torneo llegábamos hasta el final. Siempre acabábamos entre los mejores, en el segundo puesto, en el tercero.
Se puede llegar con un buen fútbol, pero sin un buen espíritu de equipo y un buen ambiente, creo que no se puede alcanzar nada.
P: Sabemos que no es un deporte individual, así que esto es muy importante, ser un equipo, ¿verdad?
R: A veces hay momentos complicados en las rondas finales. Tienes que tener a los jugadores clave. Nosotros también tuvimos a ese tipo de futbolistas, pero creo que, de nuevo, nuestra estrella siempre fue el colectivo. Y el espíritu de grupo con el cuerpo técnico, con la gente de alrededor eso nos dio algo especial.
P: Julian Nagelsmann todavía es un entrenador joven, pero es el seleccionador nacional. ¿Qué le gusta de su manera de trabajar? ¿Y qué es lo más difícil de ser el entrenador de la selección alemana?
R: Es difícil de decir, porque nunca ha sido mi entrenador, así que no me gusta hablar de gente que no conozco o con la que no trabajo...
Ser el entrenador de la selección alemana es algo especial, pero también es diferente a entrenar a un equipo (normal)... Porque en un equipo, tienes trabajo diario, tienes entrenamiento diario. Te preparas para 50 ó 40 partidos. En la selección, tienes periodos en los que preparas a este equipo para uno o dos encuentros. Y, por supuesto, luego está la larga preparación para un torneo, que siempre es algo especial para un país como Alemania y para todos los países.
Y esa es la clave para el entrenador de una selección nacional: preparar al equipo para ese momento. Y como he dicho antes, no se puede exprimir todo de un sólo jugador. Tienes que dirigir a 23 futbolistas para que haya un buen ambiente. También hay que tener un poco de suerte en un torneo. Y por eso creo que es diferente.
P: Miroslav Klose es el máximo goleador de la historia del Mundial, con 16 tantos. Detrás de él está Lionel Messi, con 13. ¿Cómo fue jugar al lado de Klose?
R: Fue genial. No sólo marcaba goles, era importante para nosotros, y también como compañero, siempre estaba tranquilo. Su comportamiento fuera del campo, su experiencia y también su historia fueron importantes. No creció como talento con 16 ó 17 años, porque su carrera empezó muy tarde. Y lo que ha conseguido, sobre todo con la selección, es asombroso.
Y ser su compañero en la delantera, nuestra asociación, sobre todo esa combinación germano-polaca, era algo especial. También era un futbolista muy inteligente. Jugaba con inteligencia sobre el terreno de juego. Y nos entendíamos muy bien. Echo de menos aquellos tiempos, porque jugar con él y con los otros jugadores que teníamos era algo increíble.

P: Es cierto que se entendían muy bien. ¿Cree que Messi va a batir ese récord en este Mundial?
R: Este Mundial algo extra. Creo que es posible... Será fantástico volver a verle en el escenario más grande, porque este jugador siempre da algo más. Y ya no se encuentran futbolistas así.
P: Y por último, si usted fuera el seleccionador alemán, ¿se llevaría al joven Lennart Karl al Mundial para que cogiera experiencia?
R: En Alemania siempre hemos tenido ese jugador diferencial que llevamos a la selección. Y creo que él está en la lista. Así que, ¿por qué no?
Siempre digo en las entrevistas o en general, que no importa si tienes 17, 18 o 28 años, se trata de la calidad que atesoras. Se trata de lo que un jugador te da de más, y también de cómo es como personaje... Yo tenía 18 o 19 años cuando entré en la selección, así que ¿por qué no lo mismo para Karl?
Para mí, hablando de edad, hablemos de él, de la calidad que tiene. Y si aporta calidad, si la selección necesita su posición, cuando ya tienes tres o cuatro jugadores en su puesto... quizá no lo necesites. Pero si lo necesitas y rinde como lo ha hecho en los últimos meses, ¿por qué no? Yo me lo quedaría.
