La KFA lleva bajo presión desde la eliminación Corea del Sur en el Mundial 2026 en fase de grupos, percibida en el país como un fracaso para una "generación dorada" liderada por Son Heung-min.
El seleccionador Hong Myung-bo dimitió inmediatamente, pero su salida no apaciguó el enfado de las aficionados y aumentó la ya existente polémica sobre la contratación del entrenador de 57 años.
Además, medios locales informaron la semana pasada que la institución había suministrado a árbitros extranjeros entretenimiento sexual en 2011 y 2012, citando una auditoría gubernamental de 2016 que no había sido hecho pública.
"Lamentamos sinceramente la profunda decepción y preocupación provocadas por las numerosas controversias que rodean a la Federación a raíz del Mundial 2026", dijo la KFA en un comunicado publicado en su web el sábado.
La federación dijo encontrarse "realmente en una lamentable situación" y reconoció haber "perdido de vista nuestro rol fundamental".
Estas disculpas llegan tras un registro de la sede de la KFA por la Policía en una investigación por el nombramiento del ya exseleccionador Hong Myung-bo, quien como jugador disputó el Mundial 2022 en el que Corea del Sur fue coanfitriona.
El último episodio, un escándalo sexual
Las sospechas sobre una posible manipulación en el nombramiento de Hong ya sobrevolaron la KFA en 2024, pero el escrutinio se ha intensificado después de que el equipo no alcanzase ni siquiera 1/16 de final.
Parlamentarios surcoreanos convocaron a Hong y a directivos actuales y pasados de la KFA a una auditoria parlamentaria el 30 de julio, interrogándolos sobre el proceso de contratación y el salario anual de Hong.
Pero esta polémica ha quedado ahora opacada por el escándalo sexual.

La cadena local JTBC cita una auditoría gubernamental de 2016, que descubrió que la KFA había suministrado "hospitalidad inapropiada" en ocho ocasiones a árbitros extranjeros y a trabajadores de la Federación China de Fútbol.
Usuarios de redes sociales han hecho circular desde entonces la lista de árbitros extranjeros que dirigieron partidos de Corea del Sur en ese periodo.
La KFA se disculpó diciendo que, dentro de la propia institución, muchos de ellos "no estaban al corriente" de los incidentes, pero no negó que sucedieran.
"La Federación desea dejar claro que conductas inapropiadas como esa... ya no se llevan a cabo", dijo.
