Pinto estuvo detrás de las filtraciones de documentos privados que desencadenaron una investigación de la Premier League sobre el Manchester City y que, en última instancia, llevaron a que el club fuera declarado culpable de cargos relacionados con graves incumplimientos de la normativa financiera de la liga inglesa.
Tras aceptar cooperar con las autoridades y entregar los archivos que había recopilado como parte de su operación Football Leaks, en 2020 se acogió al programa de protección de testigos de su país, Portugal, que le proporcionó seguridad y una vivienda confidencial.
Sin embargo, su equipo legal asegura ahora que está a punto de perder dicha protección estatal.
"Rui Pinto, el denunciante detrás de 'Football Leaks', ha sido notificado este miércoles de que el programa especial de seguridad del que se beneficia desde agosto de 2020 terminará el 10 de octubre", reza un comunicado publicado por los abogados de Pinto. "En unos días, sin haber sido escuchado previamente, como exige la ley, perdería la residencia protegida y confidencial que se le asignó y se vería obligado a buscar urgentemente una nueva vivienda, sin ninguna garantía de que la protección policial vaya a continuar".
"Su situación es ahora crítica. Las amenazas contra él no son meramente teóricas: fue agredido en Lisboa el pasado mes de abril. Sus revelaciones involucraron a figuras poderosas con enormes recursos y muchos de los procedimientos judiciales derivados siguen en curso, como demuestra la decisión emitida hace apenas unos días por la comisión independiente de la Premier League sobre el Manchester City. Privado de forma abrupta de su vivienda protegida y sumido en una situación de extrema precariedad, Rui Pinto sería ahora más vulnerable que en cualquier otro momento desde 2020", avisan sus cuatro letrados en la misma publicación.
