El empate del jueves deja al City en la segunda posición de la tabla, a cuatro puntos del líder, Arsenal, cuando se ha alcanzado el ecuador de la temporada. El técnico Pep Guardiola esperaba un mejor rendimiento de sus atacantes, que estrellaron el balón en el poste y vieron cómo se anulaba un gol por fuera de juego.
"Es un campo complicado," declaró a la BBC. "La cantidad de ocasiones que hemos fallado en el área pequeña, no eran difíciles, pero no hemos logrado convertirlas. No hicimos lo que habíamos hablado en la primera parte, aunque en general ha sido un partido muy bueno."
El City lo intentó todo para romper la resistencia del Sunderland, desde centros por las bandas hasta jugadas elaboradas por el centro, pero el Sunderland respondió con una intensidad defensiva suficiente para mantener la portería a cero, a pesar de sufrir durante gran parte de la segunda mitad.
"Para romper líneas y tener la calma para hacerlo, ha sido mejor en la segunda parte, los chicos lo han dado todo," explicó Guardiola. "Están un poco cabizbajos, pero tenemos que levantar la cabeza porque en tres días nos espera un partido complicado contra el Chelsea."
La afición del Sunderland también fue clave, animando sin parar a su equipo, y el defensor Trai Hume les rindió homenaje tras el pitido final.
"Cada vez que jugamos en casa, los aficionados son increíbles. Son nuestro jugador número 12, y creo que eso se nota en nuestro rendimiento y en el registro que tenemos como local esta temporada," afirmó.
"Siempre nos empujan. Hacemos que sea difícil para los equipos rivales venir aquí, así que tenemos que seguir así."
