En una entrevista con José Luis Gual que puedes escuchar en los descansos de los partidos de fútbol narrados desde el viernes 7 de noviembre en la sección de Resultados, conocemos un poco más a uno de los grandes entrenadores españoles de fútbol sala.
¿Qué valor le da a esa primera liga con aquel Talavera que asombraba a todo el mundo del fútbol sala?
Le doy un valor incalculable porque gracias a los jugadores, éramos amigos, y sobre todo con el presidente, que decidió arriesgar dejando a un entrenador sin experiencia en Primera división. El equipo no empezó bien, pero con el apoyo del presidente, cuerpo técnico y los capitanes, logramos darle la vuelta y ganamos a todos los poderosos en tres partidos ese primer año. Me dio mucha seguridad y confianza.

Cuéntenos cómo fue toda aquella aventura en el Playas de Castellón que culminó con otras tres Copas de Europa.
Fue una etapa de gran aprendizaje, sobre todo en gestión. Al principio fue convulso por el intercambio de jugadores y diferencias de filosofía, pero esos tres años en el Playas fueron mi mayor máster. El equipo tenía mucho peso en la ciudad y a nivel nacional e internacional, con jugadores de gran talento y presupuesto importante. Fuimos referencia durante esa etapa.
Ha dirigido clubes importantes como Cartagena, Inter Movistar, y su última aventura ha sido en el FC Barcelona. ¿Le ha faltado dirigir al Pozo?
Me siento orgulloso de haber estado en clubes importantes y en momentos de dificultad para ellos, con cambios de filosofía y presupuestos. He conocido tanto la cara de grandes salarios como la de presupuestos más humildes. En el Inter y Barça me tocó hacer reestructuraciones de plantilla y también he dirigido equipos recién ascendidos como el Niyana Valencia, lo que recuerdo con mucho cariño.
¿Le ha faltado dirigir a la selección también? ¿Eso lo sigue ambicionando o ya lo da por una situación que no va a darse?
Fui candidato cuando Jesús Velasco era el candidato ideal. Si él no aceptaba, yo era el siguiente. Finalmente, Jesús aceptó y yo fui al Barça. Tengo experiencia en selecciones, como en Azerbaiyán, donde logré clasificar al equipo para cuartos en un Europeo y para un Mundial, pero mi experiencia en selecciones es menor que en clubes.
¿Tiene fe puesta en la selección española para el Mundial de 2026?
Ojalá, creo que hay un cambio importante en el banco y espero que tenga resultados. El fútbol sala nacional ha tenido cierta regresión por varios motivos, como las reglas y la televisión. Portugal nos ha superado, pero debemos luchar desde los clubes y la selección para aportar mejores jugadores y competir al máximo nivel. Lo más inminente es el Europeo, que refrendaría el buen trabajo de Jesús Velasco.

¿Cómo ha visto el proceso de extinción de la Liga Nacional de Fútbol Sala y qué cree que va a ocurrir de aquí en adelante?
No lo sé con certeza, son movimientos políticos. Hay un cambio de presidente en la Federación y están introduciendo su personal de confianza. Hay que dejarles tiempo para sacar conclusiones y valorar su trabajo en el futuro. Ahora ellos dirigen y depende de ellos, y todos debemos intentar aportar desde nuestro rol.
¿Qué ha pasado en el Barcelona? ¿Qué es eso del tema político en el Barcelona?
Tenía un año más de contrato, pero de repente el presidente decidió mi cese de manera improvisada. No se me dieron motivos, simplemente se me comunicó que no continuaría. Creo que hubo una promesa política electoral con Javi Rodríguez que el presidente, Laporta, quería cumplir. Respeto la decisión y no tengo nada que reprochar.
