La Atalanta ha irrumpido en el mercado de manera silenciosa y ha dado un golpe encima de la mesa. Mientras todos miraban hacia otro lado, en Bérgamo han acelerado y han cerrado el trato. A falta de confirmación oficial, Giacomo Raspadori (25) será próximamente nuevo jugador nerazzurro. Operación relámpago, en propiedad, por 22 millones de euros más uno en bonus.
Parecía una carrera entre dos, con la Roma y el Nápoles peleando por el delantero de la selección italiana, pero finalmente el club de los Percassi se ha llevado el gato al agua. La Atalanta ha sabido elegir el momento justo, combinando buen timing y claridad en una ventana de mercado que parecía no ofrecer grandes oportunidades. Así, ha aprovechado las dificultades económicas de sus rivales en esta fase de la temporada y ha ejecutado el golpe definitivo por "Jack".
Raspadori regresa a Italia tras pocos meses, listo para volver a ser protagonista en un proyecto deportivo y, además, para estar bajo el radar de la azzurra.
¿El contexto ideal para Jack?
La experiencia en el Atlético Madrid, que comenzó en agosto de 2025 con un traspaso de unos 26 millones de euros, no ha cumplido todas las expectativas. En Liga ha sumado 12 partidos, la mayoría entrando desde el banquillo, con dos asistencias y sólo un encuentro como titular. Ha dejado algún destello en la Champions League —dos apariciones y un gol ante el Eintracht Frankfurt— y también marcó en la Copa del Rey, pero tanto el espacio como la continuidad han sido un espejismo.
En Bérgamo, en cambio, el panorama es muy distinto. La Atalanta le ofrece el entorno perfecto para reencontrarse: fútbol ofensivo, intensidad, confianza en los jóvenes y un entrenador dispuesto a sacar partido de su versatilidad e inteligencia táctica. Raspadori llega con una trayectoria importante: 164 partidos en Serie A, 31 goles, 15 asistencias y dos Scudettos conquistados.
