Rafa Jódar se presentó este miércoles en los octavos de final de Cincinnati en plena persecución de entrar en el top-10 de la ATP por primera vez en tu carrera. Enfrente del número 11, estaba precisamente el 10º clasificado del mundo, Flavio Cobolli, por lo que no sería una tarea fácil pasar a cuartos.
Con porcentajes altísimos en el primer saque (por encima de 60%), ambos se hicieron fuertes en su servicio y prácticamente no le hicieron concesiones al rival, desembocando rápidamente en un 4-3 a los 45 minutos de juego que anticipaba una manga de apertura bastante larga.
Sin embargo, el español quiso jugar contra la estadística y en el octavo juego del partido consiguió romper al italiano para poner en el marcador un 5-3 que le puso en disposición de cerrar el parcial con su saque. Desafortunadamente, el madrileño arrancó con 15-40 en contra y perdió el break.
Finalmente, tres errores no forzados seguidos de Cobolli permitieron que Jódar le quebrase de nuevo y el 6-4 subió al luminoso, dando ventaja al más joven de los dos.
Jódar pierde la calma
El segundo set transcurrió de forma muy similar al primero, pero fue el transalpino quien en el séptimo juego rompió al madrileño y se colocó 4-3 arriba.
No la afecto lo más mínimo el golpe a Jódar, quien haciendo gala de una tranquilidad impropia de su edad se puso manos a la obra, recupero el break y a la primera oportunidad que tuvo sumó el 5-4 al casillero.
La puerta de los cuartos de final estaba cada vez más abierta, aunque el español acabó concediendo el tie-break y terminó entregando el parcial con un ajustado 7-6(3).
Cobolli sentencia
En el tercer set se terminaron de torcer las cosas para Jódar, que llevaba 13 partidos en 23 días, y terminó cediendo ante el de Florencia criado en Subiaco.
Cobolli dio la vuelta al marcador gracias a su variedad en el juego, que anuló las armas del de Leganés y fue letal en sus subidas a la red. El 6-3 final llegó tras la rotura de servicio en el cuarto y el italiano voló hacia la victoria. Jódar tiene ahora 11 días para preparar su siguiente reto: el US Open.
