Por primera vez en la temporada, Gemma Triay y Delfi Brea no llegaron al encuentro del domingo. La regularidad mostrada por la pareja que manda en el circuito se acabó en la ciudad del Turia, donde Bea González y Paula Josemaría ni siquiera pasaron de cuartos tras sucumbir por sorpresa ante Marta Ortega y Martina Calvo. Así pues, el aficionado al deporte del 20x10 metros recibió un soplo de aire fresco al romperse ese patrón dominador.
Ari Sánchez y Andrea Ustero tuvieron sus altibajos en el choque. En la manga inaugural se impusieron por 6-4, mientras que en la segunda fueron Claudia Fernández y Sofía Araújo quienes dominaron por un 3-6 que dejaba todo en el aire. Al final, después de una concatenación de quiebres, las catalanas dieron un paso adelante y conquistaron el título gracias a un parcial de 2-6 tras poco más de dos horas. Desde Riad, en el arranque del curso, no tocaban metal.
En el caso de los hombres, no faltó la polémica durante el sábado: Juan Lebrón y Ale Galán se vieron las caras una vez más y, como en casi todos los precedentes, lo acabó perdiendo el portuense. La tensión se palpaba a lo largo del partido y, cuando terminó, el madrileño le negó el saludo justo después de haber dado un abrazo a Leo Augsburger, lo que supone un nuevo episodio entre dos jugadores que llegaron a tocar el cielo de la mano.
Arturo Coello y Agustín Tapia, por su parte, habían dejado por el camino a Mike Yanguas y Franco Stupaczuk mediante un doble 6-2. Los Golden Boys se desgastaron lo justo y necesario, al contrario que sus rivales, quienes tuvieron que dar la vuelta al marcador para lograr el objetivo de luchar por la gloria en Valencia. El cansancio y la fatiga, sobre todo tratándose de la segunda semana consecutiva de competición -tras el Major de Roma-, podían influir.
Toma y daca en Valencia
Chingotto y Galán llegaban a la cita con pleno de triunfos en 'indoor' ante Coello y Tapia, una estadística a tener en cuenta. El ritmo de vértigo del inicio se vio frenado por unas molestias que sufrió Fede en el tobillo y que se corrigieron -en la medida de lo posible- con un vendaje. No pareció afectarle demasiado, pues una volea suya decantó la balanza a favor de los números dos durante el desempate (6-7/4-7). Intercambio de golpes constante y ninguna bola de rotura.
La película cambió de forma radical en el siguiente tramo: Arturo y Agustín, lejos de verse afectados por haber perdido una minibatalla, alcanzaron su mejor versión y dieron forma a un contundente 6-1 que retrasaba el desenlace. Este guion alocado se elevó a su máxima expresión, ya que la inercia positiva de los favoritos contagió a los de Jorge González, capaces de reaccionar con un soberbio 0-3 que luego se transformó en 1-4 y 2-5.
Pero nada estaba escrito en La Fonteta, donde los de Gustavo Pratto demostraron tener miles de vidas: forzaron el tie-break contra todo pronóstico y, en esa fase crucial del duelo en la que llegaron a verse 1-5 abajo, resucitaron por enésima ocasión gracias al liderazgo de 'El Mozart', imperial una tarde más. Los 48 'winners' de Ale, insuficientes para ganar.
