Centro de estadísticas del Hapoel Tel Aviv-Real Madrid
Animados por prolongar la serie hasta el cuarto partido y quizás también por las bravuconadas de su presidente, los israelíes, especialmente Oturu, salieron como motos en el destierro búlgaro con un 11-2. Nada que no pudiera solventar con calma y saber estar un Madrid que, poco a poco, con Hezonja y Campazzo al mando, terminó llevando el ritmo que le convenía para cerrar el primer cuarto ya por delante, 21-23.

La entrada de Andrés Feliz y la intensidad de Garuba incrementaron aún más ese dominio de los blancos, que abrieron hueco con un 0-13 en los tres primeros minutos del segundo acto (21-36). Era de esperar, y llegó, la reacción del Hapoel, especialmente protegiendo su aro, pero también, con Micic y Oturu martilleando el ajeno. Tuvo que ser de nuevo Campazzo, rompiendo tobillos, el que dejó las cosas francas para los suyos con un triple sobre la bocina antes del descanso (36-46).
Aún había posibilidades para ambos, aunque los de Scariolo supieron aguantar a los israelíes, que llegaron a reducir la diferencia a solo cinco puntos, pero que se volvió a doblar al término del tercer cuarto. Y ahí tampoco dieron opciones los madrileños, que manejaron y controlaron bien los nervios, manteniendo un hueco no definitivo mas sí cómodo para sellar el triunfo y, de paso, ganarse el derecho de volver a una Final Four tras el 'descanso' forzoso del curso anterior.
Los MVP
Garuba, otro día más, fue el más completo en el Madrid con 16 puntos, seis rebotes y 20 de valoración. Oturu, con 29 puntos y 34 de valoración, y Micic, con 18 puntos y 11 asistencias, y otros 34 créditos, fueron los mejores del Hapoel.
