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El presidente de la Federación confirma que Perú jugará en Cusco y Juliaca

La nueva etapa de la selección peruana ya ha comenzado
La nueva etapa de la selección peruana ya ha comenzadoCarl de Souza / AFP

Agustín Lozano anunció que la Bicolor dejará de tener una única sede para afrontar las próximas Clasificatorias al Mundial 2030. Cusco y Juliaca se sumarán a Lima como parte de una estrategia deportiva para potenciar la localía.

La selección peruana está lista para romper con una tradición de varias décadas. Después de disputar prácticamente todas sus Eliminatorias como local en Lima, la Bicolor tendrá nuevas sedes para afrontar el camino rumbo al Mundial 2030. El presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), Agustín Lozano, confirmó este lunes que el equipo nacional jugará algunos encuentros en Cusco y Juliaca, apostando por la altura como una ventaja competitiva.

El anuncio representa uno de los cambios más importantes en la planificación deportiva de la selección en los últimos años. La decisión responde a un trabajo que la Federación viene desarrollando desde hace varios meses junto al comando técnico encabezado por Mano Menezes, quien ha realizado constantes recorridos por distintas ciudades del país para conocer de cerca la infraestructura deportiva y el estado de los estadios.

"Vamos a tener tres sedes para las Eliminatorias: Lima, Cusco y Puno", confirmó Lozano, dejando en claro que el Estadio Nacional ya no será el único escenario de la Bicolor en la próxima clasificación mundialista.

La elección de Cusco y Juliaca no es casual. Ambas ciudades se encuentran por encima de los 3.300 metros sobre el nivel del mar y representan un escenario complejo para cualquier selección visitante. Durante décadas, equipos como Bolivia, Ecuador y Colombia aprovecharon las condiciones geográficas de sus ciudades para fortalecer su localía, mientras Perú mantuvo casi exclusivamente a Lima como sede. Ahora, la Federación busca cambiar ese paradigma.

Según explicó Lozano, la decisión forma parte de una estrategia integral que busca aprovechar todos los recursos deportivos disponibles para competir en igualdad de condiciones con las principales selecciones sudamericanas.

El proyecto comenzó a tomar forma con las visitas que Mano Menezes realizó a Cusco y Juliaca en las últimas semanas. El entrenador brasileño inspeccionó estadios, centros de entrenamiento y las condiciones logísticas de ambas ciudades, convencido de que la altura puede convertirse en un factor determinante en determinados partidos de las Eliminatorias.

La medida también encuentra respaldo en dirigentes de la FPF que desde hace varios meses vienen impulsando la descentralización de la selección. La idea es que el equipo nacional no solo fortalezca su rendimiento deportivo, sino también estreche el vínculo con distintas regiones del país.

En ese sentido, Cusco y Juliaca aparecen como dos plazas con amplia tradición futbolística y una importante identificación con la Bicolor.

Más allá del impacto deportivo, el anuncio también genera expectativa entre los aficionados del interior del país, que durante muchos años solo pudieron ver a la selección en amistosos o competiciones esporádicas. Las Eliminatorias ofrecerán ahora la posibilidad de recibir partidos oficiales de máxima trascendencia.

La confirmación llega mientras la Federación trabaja en la planificación del nuevo proceso rumbo al Mundial 2030. Mano Menezes continúa recorriendo clubes de la Liga 1, observando futbolistas y preparando los amistosos internacionales de septiembre y octubre, con el objetivo de consolidar un nuevo proyecto deportivo.

Con Cusco y Juliaca incorporadas al mapa de la selección, Perú inicia una etapa distinta en su historia eliminatoria. La localía dejará de tener un único domicilio y pasará a construirse en tres escenarios diferentes, con la esperanza de que la altura se convierta en un aliado para volver a competir por un lugar en la próxima Copa del Mundo.

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