Un Mundial que empezó con tropiezo ante Cabo Verde (0-0), y que continuó con goleada frente a Arabia Saudí (4-0, Lamine Yamal, dos de Oyarzábal y Al-Tambakti en penalti) y con un triunfo por la mínima en un partido duro contra Uruguay (0-1, Baena).
España pasó como primera de grupo a unas eliminatorias, que fue superando con autoridad. 3-0 ante Austria en 1/16 de final (dos goles de Oyarzábal y uno de Pedro Porro), 0-1 frente a Portugal en octavos de final en el duelo quizás más complicado (Mikel Merino), 2-1 ante Bélgica en cuartos de final (Fabián y Merino), 0-2 contra Francia en semifinales (Oyarzábal de penalti y Pedro Porro) y 1-0 contra Argentina en la final (Ferran Torres).
La selección nacional volvió a repetir doblete Eurocopa-Mundial, como ocurriera en 2008 y 2010 y se proclamó como reina absoluta del fútbol, después de haber conquistado el Viejo Continente imponiéndose a Croacia, Italia, Alemania, Francia e Inglaterra. A estos dos títulos hay que unir el oro olímpico y el Mundial femenino.
Rodri, Unai Simón y Cubarsí
Un Mundial inolvidable, en el que Rodri recibió el Balón de Oro, Unai Simón el guante de oro y Pau Cubarsí fue elegido Mejor Joven del torneo. Además, fue un extraordinario Mundial de los Pedro Porro, Laporte, Cucurella, Fabián Ruiz, Dani Olmo, Mikel Merino o de un Mikel Oyarzábal, que con cinco dianas igualó los registros de David Villa y Emilio Butragueño en los Campeonatos del Mundo.
