Centro de datos del Celta-Levante
De la ilusión por la Champions League a la desesperación por conseguir la salvación. Pese a que a los gallegos se les está haciendo un poco larga la temporada, o eso dejaron entrever en abril al encadenar cinco derrotas, la realidad es que tienen el billete a la Europa League a un paso y hasta han soñado con algo más en este tramo final de curso. En el lado contrario, un equipo que remontó ante Osasuna y que llegaba a tierras gallegas con una vida extra.
Una gran combinación, de esas que surgen de forma natural en el plantel de Claudio Giráldez, estuvo a punto de traducirse en el primer tanto del encuentro. Mathew Ryan se echó encima de Fer López para minimizar sus opciones de remate y salvó a los suyos, pero nada pudo hacer para evitar el tanto de un Ferran Jutglà que culminó una gran pared con Hugo Álvarez. Habían transcurrido apenas tres minutos y el cuadro granota ya estaba por debajo en el marcador. Otra prueba de fe.
Por qué no, pensó Arriaga
Lejos de amilanarse, los visitantes empezaron a crecer en el partido a base de posesiones y buenas jugadas. El héroe de la última victoria, el extremo Víctor García, asistió a un Kareem Tunde que avisó mediante un remate fallido. Andrei Radu estrenó los guantes ante un prometedor testarazo y después vio cómo Adrián de la Fuente probaba fortuna con un tiro lejano que no acabó entre palos. Y solo a cuentagotas, los celestes creaban algo de peligro.

Al borde del descanso, cuando ya parecía que el Celta iba a marcharse al vestuario con ventaja, Kervin Arriaga firmó el empate con un potente golpeo que acabó en la red gracias a la inestimable ayuda del guardameta rumano, que trató de rechazar el esférico sin éxito. Segunda diana del curso para el centrocampista hondureño, siempre aguerrido en sus actuaciones con un Levante que daba un paso adelante en busca de su segunda remontada seguida.
Un Levante de otra pasta
La película de terror se repitió para los granotas tras el cambio de campo: de nuevo en el arranque y con Jutglà como verdugo. Máxima efectividad del canterano culé, al que se le pide precisamente eso, y dudas despejadas ya gracias a su buen hacer en este 2026 (ocho dianas). Rueda fue el asistente en esta ocasión, desde el costado derecho con un centro medido, tras una gran carrera más allá de la línea de cal, como si de un linier se tratase.
Los valencianos se levantaron de nuevo, como a lo largo de todo el curso, gracias a un zapatazo de Dela que acabó en la escuadra y que sorprendió a Radu al borde de la hora de juego. Poco después, Pampín inauguró el apartado de tarjetas y Castro realizó una doble modificación al dar entrada a Raghouber y Brugué, que hizo posible la remontada con un testarazo en su primera intervención. Libre de marca y en el área pequeña, hizo el 2-3 en el 63'.

Giráldez recurrió a Durán, Swedberg y Borja para dar un golpe de efecto, y no mucho después tiró de Mingueza y El-Abdellaoui al comprobar que no era suficiente. El citado Pablo se lamentó en el tramo final de que su remate al lateral de la red no inquietara a Ryan, de la misma forma que Brugui se frustró por rozar el doblete con un golpeo a la madera. La pena del catalán quedó en un segundo plano cuando el árbitro hizo sonar su silbato por última vez.
Jugador Flashscore del partido: Dela.
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