Tras examinar toda la información disponible sobre la actitud del 'señor' (sic) Giannakopoulos, el Juez Independiente de la competición le ha sancionado con tres partidos sin poder entrar a los pabellones en los que juegue el Panathinaikos y una multa de 10.000 euros.
El motivo para esta sanción es que, según la normativa de la Euroliga, sus acciones "contribuyeron a generar una situación susceptible de provocar tensión y posible violencia".
Hay que recordar que el griego accedió durante el partido a la mesa de anotadores para protestar, incumpliendo así la norma de acceso restringido en la cancha. Giannakopoulos prefirió, algo que es habitual, ver el partido al lado de su banquillo y no en el palco, como correspondería a su cargo.
Todo esto ha hecho que la Euroliga se haya propuesto plantear a sus accionistas una revisión de su Código Disciplinario, "con el objetivo de endurecer las sanciones a partir de la temporada 2026‑27, incluyendo la definición clara y específica de acciones graves que puedan ser sancionadas con inhabilitaciones de por vida para las personas implicadas".
El Valencia Basket, por su parte, ha sido sancionado con 5.000 euros de multa por el lanzamiento de objetos de sus aficionados.
