Coches, carreras, oros: las mil vidas de Alex Zanardi, el ironman de los miles de desafíos

Alex Zanardi besa una de sus medallas de oro olímpicas en Londres 2012
Alex Zanardi besa una de sus medallas de oro olímpicas en Londres 2012BRYN LENNON / GETTY IMAGES EUROPE / GETTY IMAGES VIA AFP

Boloñés, nacido en el 66: dos accidentes devastadores y una historia de resiliencia deportiva que ha conquistado a todo el mundo del deporte.

Su historia extraordinaria ha sido un largo y constante himno a la vida, porque Alex Zanardi nunca se resignó a poner el punto final: lo hizo en la noche del viernes –como ha anunciado este sábado su familia– falleciendo tras seis años de lucha extrema contra la enésima injusticia que la vida le había impuesto.

El expiloto boloñés de Fórmula 1 y símbolo del paralimpismo se ha ido el 1 de mayo, justo en la misma fecha en la que hace 32 años perdimos a otro gigante de las carreras como Ayrton Senna. Deja un legado de desafíos, coraje y una grandeza humana y moral inmensa.

Adiós a Alex Zanardi: se apaga un símbolo del deporte italiano

Su vida, siempre al límite, se había enfrentado varias veces a la muerte, pero nunca se dejó intimidar. Siempre logró escapar y volver a empezar con su habitual determinación, sostenido por una fuerza de voluntad fuera de lo común y esa sonrisa contagiosa que nunca le faltaba.

Entre la Fórmula 1 y Estados Unidos

Boloñés, nacido en el 66 –padre fontanero, madre costurera– fue el hombre que vivió dos veces, o incluso más. Amante del deporte, la velocidad y las carreras, los coches eran la gran pasión del joven emiliano.

Ni siquiera la muerte de su hermana mayor en un accidente de tráfico, en 1979, le hizo desistir. Así que se convirtió en piloto de automovilismo. A los 14 años, su padre le regaló su primer kart. Así empezó Zanardi, para luego pasar por las fórmulas menores y llegar a la Fórmula 1 en 1991, con Jordan.

Permanecería en el Gran Circo hasta la 1994, pilotando también para Lotus. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados y Zanardi se trasladó a Estados Unidos, donde se dedicó a la Fórmula Kart. Entre el 96 y el 98 vive sus mejores temporadas.

En 1999 Frank Williams le quiere en su equipo. Pero no es un regreso afortunado y el piloto boloñés cierra su carrera con 44 grandes premios y un solo punto sumado.

El accidente de 2001

Es precisamente al volante cuando la vida le pone de inmediato ante una prueba durísima: el 15 de septiembre de 2001, durante una carrera del campeonato Champ Car en el Lausitzring, en Alemania, sufre un accidente terrible. Zanardi pierde de repente el control del coche, que es embestido por el piloto Alex Tagliani.

En el accidente pierde ambas piernas, que le son amputadas. Está a punto de morir desangrado, pero nunca pierde el conocimiento. De alguna manera logran llevarlo con vida al hospital, en Berlín.

Le esperan meses de sufrimiento marcados por operaciones, una lenta recuperación, la revancha y el regreso. Se somete a 16 intervenciones quirúrgicas y sufre siete paros cardíacos, pero logra sobrevivir. Alex no se conforma con seguir adelante, quiere volver a competir, a sentir de nuevo la adrenalina de la competición.

La segunda vida

Descubre la pasión por el paraciclismo, disciplina que le lleva a ganar cuatro oros en los Juegos Paralímpicos entre Londres 2012 y Río 2016, además de ocho títulos mundiales en ruta. En medio, varios libros autobiográficos y de divulgación, y el exitoso programa televisivo 'Sfide'.

Pero el destino aún le tenía preparado otro golpe duro: el 19 de junio de 2020, durante una carrera de relevos benéfica en handbike, la muerte vuelve a llamar a la puerta del ironman italiano. Zanardi sufre un accidente en la carretera estatal 146 en Pienza, Toscana, pierde el control de su bicicleta impulsada por sus brazos y choca contra un camión que venía en sentido contrario.

Juegos Paralímpicos de Río 2016: Alex Zanardi celebra junto a Vittorio Podestà y Luca Mazzone tras ganar la prueba de relevos por equipos masculina
Juegos Paralímpicos de Río 2016: Alex Zanardi celebra junto a Vittorio Podestà y Luca Mazzone tras ganar la prueba de relevos por equipos masculinaMAURO UJETTO / NURPHOTO / NURPHOTO VIA AFP

El impacto es devastador, pero Alex sobrevive, a pesar de que su estado es crítico. Tras numerosas operaciones permanece en coma más de un mes, sufre nuevas intervenciones y es trasladado primero a un centro especializado en Lecco y, tras algunas complicaciones, a la UCI del Hospital San Raffaele de Milán.

Una nueva resurrección: es trasladado a Pádova y en enero de 2021 recupera la conciencia. Su familia, su inseparable esposa, Daniela, y su hijo Niccolò, lo protegen del mundo exterior. Pasará la Navidad en casa Alex, el hombre de los mil desafíos y otras tantas vidas. Para todos siempre ha parecido inmortal, por esos regresos milagrosos, una y otra vez, a la vida.