José Mari Bakero: "Cada partido del Barça de Flick es una aventura"

José Mari Bakero, con su libro publicado
José Mari Bakero, con su libro publicado@jmbakero

José Mari Bakero (63) es una figura icónica del fútbol español. Leyenda de la Real Sociedad y del Barcelona, y con un palmarés de aúpa, el vasco es uno de los mejores centrocampistas que ha dado nuestro fútbol. Y con él ha charlado el Country Manager de Flashscore España, Óliver Domínguez, sobre su carrera, entre otros temas. Como un libro que ha publicado.

¿Qué nos puede contar de ese libro?

Desde hace un tiempo estoy dando charlas a empresas y empecé a ordenar un poco el recorrido de vida que he tenido, tanto a nivel personal como profesional, y con un buen amigo, José Javier Torre, empezamos a idear un decálogo de procesos y vivencias que he tenido a lo largo de mi vida, no solo como jugador, sino desde mi infancia. Las cosas que creo que han sido importantes y decisivas para mí, para el desarrollo de mi carácter o mi personalidad o como quieras llamarlo. Y se ha traducido en un libro que se llama 'Mi próxima parada', precisamente porque la vida es un viaje largo y espero que esta sea mi próxima parada, y veremos si más adelante hay otras.

El mensaje que busca transmitir con el libro sería que siempre hay otra parada o cosas que emprender. Como el caso del deportista, que parece que todo es negro cuando deja de competir y después, hay que irse formando, buscando nuevos retos.

Tal cual. Mira, ahora, por ejemplo, que hemos estado con las celebraciones de la Real Sociedad, por la Copa, he hecho una reflexión personal interna que es que normalmente cuando ganas aprendes pocas cosas. Porque lo que tienes que hacer, y es lo que toca, es disfrutar. Realmente, cuando aprendes es cuando pierdes, cuando hay dolor, y, por ejemplo, en el mundo del fútbol, con el tema de las lesiones o momentos en los que tú, por diferentes razones, no juegas o un entrenador no confía en ti, o pasas momentos mentalmente difíciles.

Yo creo que el eje de la vida es la persona, es decir, las personas, cuanto mejor es el individuo, mejor es el grupo. Y también sentir la fuerza de la mente sobre el cuerpo. Uno, cuando es joven cree que es buen jugador de fútbol porque tiene todo y, de repente, empieza a aparecer la mente con toda su complejidad, para lo bueno y para lo malo y, por lo tanto, intentar trabajar esa parte mental también es fundamental

¿Hay alguna razón para sacar el libro precisamente ahora?

No, bueno, porque es Sant Jordi, ya lo teníamos preparado hace tiempo, pero Sant Jordi, aquí en Barcelona, es una fecha especial. Yo vivo en Barcelona y ahora voy a hacer la presentación aquí y luego lo voy a hacer en San Sebastián, y también en junio la haré en Madrid. Pero es un proyecto que ya lo teníamos ya bastante avanzado. Llevábamos tres años y medio casi trabajando en esto. Por lo tanto, en algún momento hay que sacarlo y, y es una buena fecha aquí en Cataluña.

Sus primeros años con la histórica Real Sociedad

Ha hablado de esa celebración de la Real Sociedad, ¿cómo vivió ese triunfo en la final de Copa hace unos días?

Bueno, al final, mi familia inicial es la Real y luego, lógicamente, está mi vida y la familia que he creado después. Esto pasa como lo de los hermanos, los padres, y cuando creas tu propia familia. Evidentemente, sé de dónde vengo, hasta los 25 años hice toda mi carrera futbolística desde los 15 años en la Real Sociedad y de ahí vengo. Entonces, personalmente, contento de que haya ganado y que lo haga, además, un equipo como la Real, que otra vez, después de una época muy difícil, está recuperando muchas cosas y la parte de la formación de los jóvenes. El otro día, por ejemplo, jugaron entre titulares y los que fueron saliendo hasta 10 jugadores de la cantera. Pues cuando ganas un título, refuerza este mensaje de que realmente puedes competir. Porque normalmente, el Barça, el Atlético de Madrid, el Villarreal, son equipos que siempre están ahí un poquito por encima, por presupuesto, por muchas cosas. 

Por lo tanto, contento por las dos cosas. Uno, porque evidentemente vengo de ahí y segundo, porque creo que refuerza una estructura que la Real está reorganizando después de una etapa difícil entre el 2000 y 2008, más o menos.

También el equipo había comenzado un poco la temporada más titubeante, ¿qué cree que le ha aportado Matarazzo al equipo?

Hay que empezar por 'de dónde vienes'. Y yo creo que hay que resaltar que la Real venía de una etapa, vamos a decir, casi gloriosa con Imanol, porque ha hecho unas temporadas espectaculares con unos jugadores de primerísimo nivel. Hay que tener en cuenta que ese ciclo se acabó, porque, primero, no está el entrenador, y, luego, no está Merino, no está Zubimendi y tampoco Le Normand, entre otros. Es decir, hay bastantes jugadores de peso que se han ido. Por lo tanto, por las razones que fuera, no empezaron bien la temporada, y tomaron la decisión de hacer un cambio. Ese cambio ha transmitido desde el primer día energía positiva. 

Tanto el director deportivo de la Real como el presidente, Aperribay, han declarado que precisamente una de las cosas que más les llamó mucho la atención era la energía con la que Matarazzo transmitía lo que quería hacer, y lo ha trasladado a los jugadores. Ellos lo han recibido con los brazos abiertos y al final, sin hacer un fútbol espectacular, pues sí que es verdad que han recuperado esa energía. Y cuando ganas y vas recuperando energía, pues vas recuperando también la confianza y entras en una dinámica positiva, al revés del principio de temporada, que era todo como negativo y cada vez peor

Hablando de su paso por la Real, ¿qué es lo que más recuerda de esos años?

La suerte que tuve, porque tenía ocho internacionales que fueron al Mundial del 82. Por lo tanto, por una parte, unos jugadores de una experiencia y una calidad brutal, y tuve la suerte de estar y ganar las dos primeras ligas de la Real Sociedad de la historia.

También, lógicamente, una competencia brutal con ellos. Es decir, era un aprendizaje diario porque el nivel era tan alto que tuve esa fortuna de llegar en su momento a la cima, y, a partir de ahí, crecí y esto es lo primero que recuerdo. Segundo, pues que tuve una lesión muy grande con 18 años. Estuve un año sin jugar por rotura de cruzado lateral y menisco, que también me ha marcado mucho a lo largo de mi vida y de mi carrera, y es también uno de los aspectos de que hablo con lo de la parte esta mental que comentaba antes, que a través del sufrimiento, pues vas llegando a otros niveles.

José Mari Bakero, como entrenador de la Real Sociedad
José Mari Bakero, como entrenador de la Real SociedadČTK / AP / ALASTAIR GRANT

Era una de las señas de identidad del Bakero jugador, ese carácter, ¿cree que se forjó un poco también en esos momentos más complicados?

Seguro, seguro, no hay duda. Como he dicho antes, cuando ganas la liga en El Molinón, que ahí ganamos la primera Liga, no recuerdas nada. Ganaste y no sacas conclusiones. Pero luego, esta lesión ha marcado muchísimas cosas, sobre todo en cuanto a compromiso interno. Es decir, cuando tienes una lesión de este tipo, todo el mundo te quiere ayudar, pero al final te tienes que entender contigo mismo y entender que tienes una dificultad, aceptarla y a partir de ahí, pues decir: 'Bueno, no puedo entrenar en el campo, pero lo que voy a hacer es voy a entrenar en el gimnasio porque quiero recuperar esto'. Y entonces, a partir de ahí, creo que coges un compromiso contigo mismo que luego sí que va marcando mucho también el resto de tu vida. Porque al final, tú no puedes exigir si no te exiges a ti mismo. Y lo que tú transmites, si no transmites tu propio compromiso, difícilmente alrededor tuyo vas a hacer grupos de personas profesionales que realmente puedan confiar en ti. Entonces, se retroalimenta. Tienes que ser tú mismo, como he dicho al principio, trabajar para ti mismo y a partir de ahí poner ese trabajo al servicio del equipo.

Su fichaje por el Barcelona de Cruyff

¿Cómo fue su llegada al Barça de Cruyff? Que al final acabó siendo uno de los equipos más recordados de la historia.

Bueno, pues fue un año espectacular (el último con la Real). Desafortunadamente, perdimos la final de Copa contra el Barça 1-0, pero fue un año espectacular en la Liga y en la Copa, quedamos subcampeones de Liga y subcampeones de Copa y yo personalmente marqué 19 goles en Liga, que creo que Hugo Sánchez marcó 21. En aquella época, fíjate cuántos marcábamos. Luego marqué ocho en la Copa del Rey. Por lo tanto, pues a nivel personal fue una temporada deportivamente muy, muy potente. Fui a, al Europeo de Alemania con España, jugué los tres partidos ahí y después fue cuando firmé por el Barça. Es decir, deportivamente había sido un año bastante, bastante bueno por mi parte.

Bakero, en un acto recordando a Johan Cruyff
Bakero, en un acto recordando a Johan CruyffLluís Gené / AFP

¿Cómo era trabajar con Johan Cruyff? Un icono también de los más recordados.

No era fácil. Era duro. Era duro porque siempre se habla del ADN y es verdad, el tema del concepto del balón. Él vino con unas ideas muy claras. Nos transmitió desde el primer día que quería que ganáramos a través del balón. Nos costó mucho porque el primer año salvamos el año ganando la Recopa. El segundo ganamos la Copa del Rey y no fue hasta el tercero que ganamos la primera Liga y luego ya vinieron más. Es decir, eso te demuestra la dificultad de entender lo que él quería. Veníamos un poco de la furia española, donde realmente los jugadores más importantes eran los que tenían más carácter, y pasamos a un nuevo concepto en que el físico era muy importante, pero donde el valor real que él quería era el jugar desde el balón. Como te digo, era un ganador y el día a día no era fácil.

¿Qué siente ahora cuando se habla del Dream Team?

Bueno, llegamos un grupo de gente entre 23 y 26 años, todos más o menos con pareja, casados o no casados, y creo que crecimos todos en todos los aspectos. En el aspecto grupal, eso, al venir tantos de fuera, yo creo que hizo fácil la integración y aparte que con Zubi y con Alexanko también veníamos bastantes vascos, y esto creo que en el grupo nuestro nos ayudó mucho. Establecimos una relación personal también muy potente entre todos nosotros, que a día de hoy la seguimos manteniendo. Por lo tanto, el éxito fue de las dos maneras, la integración, la mejora deportiva por cada uno de nosotros, pues hablamos de Txiki (Begiristain), de Eusebio, de Amor e incluso Julio, que ya tenía un poco más de experiencia, y congeniamos muy bien, entramos muy bien y esto hizo una red muy potente en todos los sentidos.

La noche más icónica de ese equipo fue la de mayo del 92 en Wembley, ¿cómo la vivió?

Llegábamos en una dinámica positiva, ascendente. Habíamos ganado la Liga el año anterior. Estábamos otra vez, no tan bien, pero bueno, estábamos ahí en la dinámica de poder lucharla de nuevo. Y creo que fue un partido en el que ya llegábamos con una cierta experiencia y madurez, como te he dicho. Es decir, nosotros, ya era el cuarto año, yo ya tenía 28 o 29 años, y mis compañeros también. Por lo tanto, llegamos un grupo con una personalidad bastante solvente y de menos a más, con una energía vital muy, muy positiva. Un poco como lo que te comentaba antes de la Real. 

Y yo creo que luego las finales, pues hay momentos que juegas bien, otros que no tan bien. Yo no creo que hiciéramos un grandísimo partido, pero mucha gente no sabe que la Sampdoria de aquella época era la base de la selección italiana, que luego acabó llegando a la final del Mundial del 9’, y fue un partido muy duro, no muy bonito, pero difícil. Y una acción puntual, que para que pasen estas cosas tiene que haber una acción puntual del portero, o del delantero que marca un gol o, en este caso, pues Ronald (Koeman), que tenía esa calidad indiscutible, y respondió en ese día concreto, que fue un día fantástico y un día que esperábamos con los brazos abiertos, sinceramente.

Aquel año marcó el gol de Kaiserlautern, que hasta día de hoy es un referente del barcelonismo.

Lo celebramos con alegría porque pasábamos esa eliminatoria, pero en el fondo, yo creo que lo más importante de ese gol es un poco lo que acabas de decir. Es decir, el Barça siempre había vivido un poco la fase de negatividad, y yo creo que ahí empezó a darse la vuelta de muchísimas cosas. Y ya veníamos, como he dicho antes, con Johan, que tenía esta mentalidad ganadora cada día y cada partido, y lógicamente yo tuve el privilegio y la suerte de marcar este, ese gol. 

Al final es muy bonito, porque, a nivel personal, yo no soy Romario, no soy Stoichkov, no he ganado Balones de Oro. Entonces, quedar en la historia del Barça, que los culés te recuerden por una acción puntual, recuerden dónde estaba cada uno, lo que estaba haciendo, con quién estaba, aunque pasen los años, pues al final es bonito, porque al final nosotros jugamos al fútbol porque nos gusta, pero sabemos que tenemos que gustar o tenemos que hacer que la gente vibre. Y si consigues que la gente vibre y que tenga una pasión y un recuerdo de ese tipo, de emociones positivas, pues es fantástico a nivel personal, claro

¿En qué momento el equipo se dio cuenta de que era un grupo histórico? 

Yo creo que en ningún momento. Sí que es verdad que cuando ya ganas tres Ligas, ganas la Champions, pues te das cuenta que es un equipo que se puede recordar en la historia. Pero yo creo que nunca se tuvo ese planteamiento. Sinceramente, yo creo que a nivel individual fuimos un grupo muy potente, con un compromiso muy potente y con un grado de exigencia muy fuerte. Y luego, teníamos jugadores de muchísima personalidad en el campo, como Zubi, Alexanko, Koeman, Laudrup, Guardiola, Stoichkov, Amor, Eusebio, Julio Salinas... Gente con mucho carácter, y diferentes caracteres. y yo creo que ahí se fraguó esa situación, pero nunca pensando que era o íbamos a ser algo excepcional en la historia.

Las milagrosas Ligas con el Barça

¿Cómo vivieron las Ligas de Tenerife o del penalti de Djukic?

¡Yo ya vengo de antes! Nosotros en El Molinón marcamos en el 89' también para ganar la Liga con la Real Sociedad. El sino mío ha sido así. 

La realidad es que. a pesar de que jugábamos muy bien a fútbol, creo, muy vistoso y de una manera muy atractiva para la gente, siempre costaba mucho ganar los partidos, siempre teníamos momentos del año, esos que eran de bajón. No éramos un equipo resultadista porque no era el estilo ni el perfil de los jugadores. Por lo tanto, perdíamos más partidos de los que normalmente pierde un equipo que está hecho más para competir, como sea, que no desde una pura calidad futbolística. 

Lo bueno de todos estos finales es que nosotros nunca fallamos el último día. Pero si tú puedes decir 'qué suerte que ganasteis tal', sí, pero al final, Djukic la tenía que haber metido, él no la metió. Y el Madrid podía haber ganado en Tenerife y no ganó. Y nosotros sí. Ellos podían haber perdido y nosotros perder y hubiéramos perdido la Liga. Por lo tanto, la mentalidad al final es que el grupo era ganador, como te he dicho. Yo creo que lo que nos transmitía Johan era competir, competir y competir.

Lo que se recuerda más como el final de aquella época gloriosa fue esa final de Atenas, no sé si la vieron como una oportunidad perdida o realmente el equipo no llegaba bien.

Mira, solo se buscan razones cuando pierdes. Si nosotros hubiéramos ganado ahí, se hubiera dicho 'pues mira, qué bien, que ganamos'. Puedes analizar pequeñas cosas y nosotros llegamos ahí como llegamos. El Milan ese fin de semana no jugó, estuvo concentrado seis días antes de la final y nosotros llegamos el lunes. Y sí que es verdad que podemos decir 'oye, pues mira, hicimos una cena después del partido'. Bueno, es buscar excusas de algo para lo que no hay una razón. Decir 'ay, gente, no, es que fuisteis confiados'. Bueno, fuimos como siempre y no tuvimos un buen día y ellos, pues la verdad que fueron muy superiores y ya está, no hay que darle más vueltas. 

Pero también nos pasó algo parecido en el Mundial de clubes, que fuimos a Japón después de haber ganado la primera Liga. El São Paulo, al que empezamos ganando muy bien los primeros 20, 25 minutos, llevaba también ya, me parece, 10 días entrenando en Japón, con todo lo que se supone, de adaptación. Hay muchas pequeñas cosas y complementos así. Entonces, puedes decir '¿si hubiéramos ido 10 días antes, hubiéramos ganado?' Igual no. Pero sí que es verdad que hay cosas que son objetivas y otras subjetivas, pero al final pasa y ha pasado. No merece la pena darle muchas más vueltas, sino aprender de lo que tú has vivido en ese partido y punto.

¿Habrían existido los Barcelona de Messi, de Guardiola, de Luis Enrique, sin el de Cruyff?

No. Bueno, igual hubiera llegado alguno de ellos y lo hubiera cambiado. Yo creo que el único que más perfil tiene de Cruyff es Pep. Yo creo que él venía de Cruyff y le puso ciencia a Cruyff. Cruyff era bastante de inspiración. Y Pep le dio orden y, por lo tanto, yo creo que en este sentido, tal vez, Pep hubiera podido ser la persona que hubiera aparecido después. Está claro que, a día de hoy, Cruyff cambió el mundo del fútbol, no solo del Barça. Porque si tú ves la evolución que después han tenido la mayoría de selecciones, por ejemplo, por decir algo, la alemana misma, ha tenido una evolución, pero ya no en el tipo de fútbol, sino porque la clave está en el tipo de selección de jugadores. Para hacer un estilo, tú tienes que tener una selección de jugadores. Y entonces, la mayoría de equipos del mundo ha optado por un fútbol mucho más creativo. Y, de hecho, en España, por ejemplo, pues tú ves todas las academias de todos los equipos de España y no creo que difieran mucho. La metodología es muy clara y eso sí que es absolutamente mérito de La Masía.

¿Echa en falta como competición actual la Recopa? Un trofeo que ganó.

Yo creo que a nivel europeo no tenía la transcendencia que tiene, por ejemplo, la Champions. Yo creo que el torneo por excelencia es la Champions y para los equipos grandes la Champions es diferente, es absolutamente diferente. Pero, es verdad que, después, cualquier cosa que ganes te parece lo más importante, ya sea la Liga o la Copa. Entonces, también fue bonito ganarla. Siempre es bonito ganar títulos, pero a día de hoy no tendría tanta transcendencia. 

¿Cómo era trabajar con Bobby Robson?

Lo tuve en mi último año y jugué muy poquito. Llegó tras el final de la etapa de Johan. Yo creo que un hombre muy tranquilo, no parecía inglés, y venía con muchísima experiencia. Era un hombre muy inteligente, que tampoco, hablaba mucho, pero sabía lo que quería y lo hacía como quería. E hizo un equipo muy potente, con línea de tres centrales, con un pivote muy fuerte. Teníamos a Ronaldo, que la verdad es que marcaba las diferencias. Entonces,  su bloque defensivo era muy, muy, muy fuerte y en ataque, especialmente, se apoyaba en Ronaldo.

José Mari Bakero, en sus tiempos de futbolista
José Mari Bakero, en sus tiempos de futbolistaVáclav Jirsa / Borgis archive / Profimedia

Una muy subjetiva, pero ya que jugó con ambos, ¿Ronaldo o Romario?

Son completamente diferentes. Yo creo que desde el punto de vista de fútbol combinativo es mucho mejor Romario, porque podía bajar al medio campo, de repente aparecía y desaparecía. Y en cambio, Ronaldo yo creo que era mucho, muchísimo más espectacular en sus acciones y muy eficaz, pero incluso a veces era como tosco. Y en cambio, Romario era elegante. Eran completamente diferentes, pero para un fútbol combinativo, evidentemente, yo me quedo con, con Romario.

¿Cómo fue su salida del club en el 97 para irse a México?

Al final se acaban los ciclos. Habían fichado a tres o cuatro jugadores gastando mucho, mucho dinero, entre ellos Giovanni, para jugar en la posición en que yo estaba. Yo prácticamente no jugué más que dos, tres partidos y muy, muy poco, porque lo que más jugué fue mi último partido. Y no quería jugar en la Liga española. Johan me propuso un par de cosas. Me pareció interesante ir a México y fui a México. Pero bueno, son ciclos de vida y hay que aceptarlos. Aparte de que ya iba ya con la rodilla que ya me costaba un poquito.

¿Cómo fueron esos meses en México?

Fue una decisión deportivamente no acertada, porque en aquella época no se conocía lo que es jugar en altura. Y en México juegas a casi desde 2.000 a 3.500 metros en Toluca. Entonces, nosotros estábamos a nivel de mar, en Veracruz, y los jugadores de allí están mucho más acostumbrados. Pero para mí fue un sufrimiento prácticamente cada partido que jugamos fuera de casa, era un sufrimiento real, físico.

El Barcelona actual de Hansi Flick

Palabras de José Mari Bakero
Palabras de José Mari BakeroOpta by Stats Perform - Miguel Riopa/AFP

¿Cómo ve al Barça de Flick?

Es un Barça joven, un Barça valiente, con un entrenador que ha compaginado un poco el tema del fútbol con balón, con jugadores de cantera y con esta idea de presionar tan arriba, creo que cada partido es una aventura, y para el que no sea del Barça, fantástica, porque yo creo que si te gusta el fútbol tienes que poner el Barça y decir 'a ver cuántos goles hace y cuántos goles le hacen', ¿no? 

Yo creo que está en un inicio de proyecto con muchos años. Además, ya han dicho que faltan jugadores de cierta jerarquía y, lógicamente, que los jóvenes, pues poco a poco vayan cogiendo esta experiencia. El año pasado creo que acabaron muchos jugadores a un nivel muy alto, por eso se llegó también a esas semifinales de Champions. Pero este año, pues ha habido muchos más problemas de lesiones. Y, entonces, cuando tienes este tipo de lesiones y este fútbol tan valiente, pues hay que hacer una pequeña revisión. Porque los equipos tienen que tener un equilibrio de cualidades. Es decir, tienes que tener jugadores técnicos, tácticos, pero también tienes que tener jugadores con intensidad. Y luego también tienes que tener un equilibrio de edades. Tienes que tener cuatro, cinco, seis jugadores de jerarquía. Y si no los tienes, se echan en falta, como este año, que Lewandowski tal vez en los últimos meses no ha estado a este nivel, Raphinha se ha lesionado mucho... Y para competir a máximo nivel, sobre todo en Europa, tienes que llegar con todo mundo enchufado.

Como en el ciclismo, que empiezan y los que van a ganar el Tour o el Giro hay un momento en el que arrancan, porque la preparación se hace para eso. Pues en el fútbol es un poco lo mismo. En cambio, la diferencia es que, en Liga, si tú mantienes una regularidad, que es lo que hasta el momento el Barça sí está teniendo, y una estructura de juego, pues puedes ganarla. No está ganada, pero puedes tener solidez. Pero a dos partidos, hay un poco de desequilibrio de alguna de esos componentes que te he explicado antes.

Entonces, ¿diríamos que lo que cree que le hace falta al equipo para explotar y dar ese paso definitivo sería eso, más jerarquía en algunas piezas que lleguen y sobre todo que vaya madurando?

Las dos cosas, más que calidad. Yo creo que se tiene que compaginar, pero tiene chavales muy jóvenes. Porque, por ejemplo, aparte de que no es una cuestión del propio campo, que también, sino de fuera del campo, en el día a día. Los equipos no se hacen en lo que nosotros vemos en el partido. Los equipos se hacen hablando después del partido, hablando después de un entrenamiento, viendo cómo pueden tener los veteranos a los jóvenes, el compromiso que tienen que tener los más veteranos con los jóvenes. Es decir, es un proceso. Yo siempre digo que las grandes cosas para mejorar en el deporte están en el silencio, porque se tienen que producir sin que haya ruido, entre las personas, entre los compañeros.

Una personal, también tiene una hija que es compañera, es periodista.

Ahora mismo, la verdad que se está dedicando más al mundo del ocio, en el sentido que ahora ya se ha añadido la temática en los periódicos deportivos. Y es verdad que ella empezó siguiendo al femenino del Barça cuando empezó, ya hace unos cuantos años, cuando todavía no había explotado el Barça. Y luego ha ido evolucionando en el periodismo. Pero bueno, yo tengo grandes amigos periodistas y siempre he tenido buena relación, por lo tanto, no tengo ningún problema.

¿Cómo recuerda aquel Mundial de Italia del 90? El hat-trick de Míchel, la eliminación contra la Yugoslavia de Stojković…

No fue un Mundial para echar cohetes, sinceramente. Yo creo que hubo muchísimos problemas extradeportivos con algunos medios de comunicación y se complicó mucho la convivencia, sinceramente. No fue lo más conveniente para la selección, pero era algo que normalmente en aquella época siempre llevaba detrás: un tema mediático de mucha crítica y muy difícil. Yo jugué muy poquito. Para la selección, como te he dicho, fue un Mundial triste, en general, en todo.

¿Y el del 94? Quizás de los más polémicos.

Pues, todo lo contrario. Yo siempre digo que creo que Clemente tuvo muchísimo que ver en empezar a hacer un equipo de la selección, no solo una selección. Es decir, él empezó a hacer un equipo y madurar ese equipo, más allá de que si podemos estar de acuerdo si podían haber venido algunos compañeros más u otros. Y él empezó a estructurar todo eso con Villar, ya que la relación que tenían era muy sólida. 

En el Mundial de Estados Unidos fuimos de menos a más. Creo que tuvimos nuestra oportunidad contra Italia, que perdimos por acciones puntuales de Baggio, pero yo creo que, fue el inicio de que la selección española empezara a crecer.

¿Cree que por eso aquella selección del 94, que tenía jugadores superimportantes, también campeones olímpicos, podría haber llegado a ganar el Mundial?

No, porque no lo hicimos. Es lo que he dicho antes, es un poco diferente que hagas una fase de clasificación, de grupos, por ejemplo, donde tienes una serie de partidos y otra es a un partido o dos partidos. Y para avanzar a un partido o a dos partidos se tienen que dar muchísimas circunstancias. Un rebote, el codazo a Luis Enrique, que normalmente hubiera sido penalti y expulsión. Es decir, hay muchos componentes que luego los miras y afectan. Pero lo que te digo, a veces es importante la sensación con la que tú acabas, y la tendencia de ese equipo era positiva y yo creo que ahí Estados Unidos fue el inicio de esto que estamos viendo.

Ahora el Mundial vuelve a Estados Unidos y España aparece como favorita. ¿Cómo ve a esta selección de De la Fuente? 

Bueno, yo creo que a nivel individual está claro que la selección tiene jugadores muy, muy buenos. Y creo que tiene muchísimas posibilidades tácticas. La única situación un poquito complicada es tal vez la lesión de Nico Williams, ya que es una baja importante si no va al Mundial. Cuando está bien, con él y Lamine, tienes muchas posibilidades al poder ir por una banda u otra, y eso es muy importante, por la opción táctica. Si no está bien, igual tendrán que jugar de otra manera.

Mikel Merino también anda de baja.

Sí, sí, pero en el medio campo tenemos muchísimos jugadores, hay bajas, pero quiero decirte que ahí yo creo que tiene recursos España. Y luego futbolísticamente, creo que tenemos una identidad muy, muy, muy definida. El seleccionador conoce muy bien, se ve, a la selección, conoce muy bien cómo medirse con los medios y, por lo tanto, en esa parece que va con tranquilidad la selección para centrarse única y exclusivamente en el tema deportivo. Y como te digo, va a haber calor, mucho calor. En Estados Unidos hace mucho calor. En el Mundial nuestro hizo muchísimo calor. Y se tienen que dar las circunstancias para competir y competir bien.

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